Entrevista al Titular del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería

El desafío de los diez mil ingenieros

Miguel Angel Sosa, Titular del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería, describe los problemas de formación con que llegan los estudiantes a las carreras de Ingeniería y explica que las facultades trabajan para mejorar las tasas de graduación. El objetivo es llegar, en 2016, a una tasa de tres egresados por cada diez alumnos.


En la Argentina egresan sólo dos de cada diez estudiantes de Ingeniería y, en total, se gradúan unos 6500 ingenieros al año. A partir de esos datos, que maneja el Consejo Federal de Decanos de Ingeniería (Confedi), las facultades del sector apuntan a llegar en 2016 a los diez mil egresados por año, a un ingeniero cada cuatro mil habitantes. Miguel Angel Sosa, presidente del Confedi, asegura en esta entrevista con Página/12 que la meta es que de cada diez alumnos inscriptos en Ingeniería se reciban tres. Considera que en las escuelas secundarias “falta formación” en ciencias duras y sostiene que las escuelas técnicas “son una fuente fundamental” para la formación de ingenieros. Sosa propone “un acuerdo nacional” para que las facultades de Ingeniería trabajen en conjunto con las escuelas medias.
Foto: www.confedi.org.ar

–¿Cuántos ingenieros se gradúan por año?
–Actualmente estamos cerca de los 6500 egresados, pero la meta es llegar a los 10 mil ingenieros por año. Apostamos a una meta moderada cuando hay países que presentan metas de un ingeniero cada dos mil habitantes. Nosotros queremos llegar a un ingeniero cada cuatro mil habitantes para 2016. Uno de nuestros objetivos es llegar al 30 por ciento de graduados sobre ingresantes, y aún no lo estamos consiguiendo. Esto es, que de cada diez estudiantes que se inscriben se reciban tres, cuando actualmente estamos por arriba de dos. Pero hace diez años se recibían menos del diez por ciento.

–¿Qué causas determinan que muchos estudiantes no terminen las carreras de Ingeniería?
–Hay una gran deserción de los alumnos, sobre todo en los primeros años, debido a la crisis de formación en el nivel medio. Esto genera deserción, pero también escasa cantidad de ingresantes. También existe un fenómeno nuevo: los alumnos más avanzados tardan mucho en recibirse porque ya están trabajando prácticamente como ingenieros. Eso hace que se retrase sensiblemente su graduación. En toda la Argentina, es seguro que hay más de treinta mil estudiantes que aprobaron 26 asignaturas o más y no terminan sus carreras porque son requeridos en el mundo laboral, y eso es por la gran demanda de ingenieros.

Se creó el Consejo de Directivos de Carreras de Ingeniería Química de Argentina


Tras un encuentro en Santa Fe, se creó el Consejo de Directivos de Carreras de Ingeniería Química de Argentina (CODIQ) con el objetivo de coordinar, compatibilizar y propiciar propuestas conjuntas.

Fuente: www.fiq.unl.edu.ar

Durante dos días, directivos de las Carreras de Ingeniería Química del país, trabajaron en forma conjunta en la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la Universidad Nacional del Litoral. El resultado: la creación del Consejo de Directivos de Carreras de Ingeniería Química de Argentina (CODIQ).

En la reunión, se acordó que el CODIQ estará organizado como una asociación de carácter académico, científico y tecnológico e integrado por los representantes de las carreras de Ingeniería Química de Argentina. Entre otras, su finalidad será la de fomentar actividades conjuntas de docencia de grado y posgrado, formación de recursos humanos, investigación, desarrollo y extensión universitaria; coordinar, compatibilizar y propiciar propuestas sobre planes de estudio; articular las normativas correspondientes a cada una de las carreras de Ingeniería Química, de manera de propender a facilitar el intercambio de estudiantes, docentes, no docentes, investigadores y otros; propender a la cooperación y al intercambio de información entre las Unidades Académicas integrantes y ser órgano de consulta y referencia.

El CODIQ estará integrado por quienes ejerzan o hayan tenido a cargo la conducción directa de una carrera de Ingeniería Química con reconocimiento del Estado. “La idea es organizarnos para potenciar los recursos que tiene cada Carrera de Ingeniería Química, en una asociación de alcance nacional y si fuese posible, articulando a nivel internacional”, afirmó Hernán Severini, director de la carrera de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Córdoba.

Por su parte, el decano de FIQ, Enrique Mammarella, manifestó que “la idea es que de aquí en adelante podamos establecer un cronograma de trabajo conjunto, para compartir experiencias y recursos”. En cuanto a los objetivos, Severini dijo que “el objetivo es básicamente tratar de maximizar las potencialidades que tiene cada una de nuestras carreras pero, apoyado en un trabajo conjunto entre todos”.

Finalmente, luego de crear comisiones de trabajo, se estableció que la primera reunión del CODIQ será en Noviembre, en la ciudad de Resistencia.

Foto: fiq.unl.edu.ar

Ingeniería Sin Fronteras Argentina

Imagen: isf-argentina.org
Ingeniería Sin Fronteras Argentina (ISF-Argentina) es una asociación interdisciplinaria de cooperación para el desarrollo, sin compromisos partidarios ni religiosos, que trabaja investigando, promoviendo e implementando estudios y proyectos de ingeniería que permitan mejorar la calidad de vida de las personas.
ISF-Argentina promueve el trabajo voluntario, la participación y el trabajo en colaboración en temas de desarrollo sostenible, tanto entre diferentes ramas de la ingeniería como de otras disciplinas afines al desarrollo económico, social y ambiental, a partir de un enfoque integral y profesional de los problemas.
Fuente:  isf-argentina.org/quienes-somos/

A continuación reproducimos un articulo publicado recientemente por el Diario La Nación:

Ingenieros sin fronteras
Una organización creada por un ex maestro trabaja para que los avances tecnológicos sean armónicos con las necesidades de comunidades postergadas

Hace poco más de un año se creó la asociación Ingenieros Sin Fronteras (ISF), organización sin fines de lucro cuyo objetivo es desarrollar estudios y obras de ingeniería que permitan mejorar el nivel de vida de comunidades que han quedado postergadas. El creador de la ISF es el ingeniero mecánico Adán Levy, quien en primera instancia se recibió de maestro y trabajó en educación inicial. Luego, estudió Ingeniería en la UBA, donde se graduó, aunque siempre mantuvo latente su vocación por el magisterio y apreció el valor de la profesión que enseña a aprender.

En el corto tiempo trascurrido desde su fundación, la ISF ha logrado atraer a 120 profesionales y también a estudiantes que se han incorporado en carácter de voluntarios. Es interesante señalar que el 80 por ciento de los profesionales son ingenieros y el resto lo componen antropólogos, sociólogos y especialistas en Derecho, cuyos asesoramientos inciden en la elaboración de los proyectos, pues se trata de equipos interdisciplinarios en los cuales el tratamiento tecnológico busca adecuarse a la realidad social y cultural donde ha de construirse, a fin de lograr la mejor recepción humana.

El afán de los profesionales de ISF es contribuir al crecimiento de una sociedad más justa, solidaria y sustentable. Para acceder a esas metas se buscan soluciones integrales a los problemas, que incluyen la aspiración a reducir la pobreza, cuidar del ambiente y persuadir a la población de la necesidad de que los planes de crecimiento se lleven a cabo de acuerdo con un desarrollo humano sostenible.

Sobre estos criterios se van elaborando los proyectos. En un año ya se han formulado 12 que se distribuyen en cinco provincias y que tienen conexión con infraestructura y telecomunicaciones, agua y saneamiento, energía, producción alimenticia, y desarrollo productivo y capacitación.

Es digno de encomio, pues, el propósito que viene encarando ISF a partir de la iniciativa del ingeniero Levy. La búsqueda de que los avances tecnológicos alcancen una relación armónica con la dimensión cultural y el ambiente, y la concentración de esfuerzos en comunidades que han quedado marginadas, revela una calidad de objetivos que merece alcanzar los mejores logros.
Fuente: lanacion.com.ar/1575025-ingenieros-sin-fronteras

Más información en:
- Pagina web: www.isf-argentina.org
- Facebook: www.facebook.com/IngenieriaSinFronterasArgentina

Pasado, presente y futuro de la ingeniería en la provincia de Santa Fe

El Diario El Litoral publicó un especial titulado "Santa Fe en la gestación y desarrollo de la Argentina", cuyo capítulo 61 se titula "Pasado, presente y futuro de la ingeniería en la provincia de Santa Fe". A continuación compartimos el texto:
Foto: El Litoral
La Ley Araya y su trascendencia nacional
Pasado, presente y futuro de la ingeniería en la provincia de Santa Fe
Promotora de innovaciones culturales y científicas
Por Ing. Carlos Mayol

En la República Argentina, organizada según la Constitución Nacional, y sobre todo con posterioridad a la resolución de la capitalidad federal, tuvo gran importancia la corriente inmigratoria europea impulsada por estadistas como Domingo Faustino Sarmiento. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, nuestro país progresaba con eficiencia, tesón y sacrificios.
En materia de ingeniería se ocupaban del arte muchos inmigrantes que llegaban a nuestras playas con estudios y títulos adquiridos en sus países de origen. Y también actuaban idóneos y prácticos que no sólo competían en los proyectos y construcciones con sus pares inmigrantes, sino con profesionales que habían egresado con buena formación académica de las primeras facultades de Ingeniería de nuestro país.
Por lo tanto, la compleja cuestión ameritaba un ordenamiento, como ocurría en otros campos de actuación y en el contexto de una Argentina que progresaba siguiendo parámetros de seriedad, proceso que la incorporaría al grupo de naciones más adelantadas del mundo.
En nuestro campo específico, el Ing. Ramón Araya, rosarino, fue un pionero en la gestación de un ordenamiento que contribuyó de manera sobresaliente a la legalización de la ingeniería en la República Argentina.
Araya había estudiado ingeniería en la Facultad de Ciencias Exactas de Buenos Aires, graduándose con el título de ingeniero civil en 1891. Como profesional trabajaría más de 38 años en la Municipalidad de Rosario, siempre preocupado por el reconocimiento del trabajo de los ingenieros. En concordancia con esa preocupación ejercería una sana militancia que culminará en 1918 con la formación del Centro de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores Titulares de Rosario.
Desde la presidencia de esa institución se dedicará a lograr la reglamentación de la profesión, tratando de jerarquizarla a través de los títulos y de corresponderla con las incumbencias respectivas.
En 1921 le habrá de presentar al gobernador Rodolfo Lehmann un proyecto de ley regulatoria de la ingeniería en la provincia, iniciativa que logrará sanción legislativa recién en mayo de 1934 -como Ley 2.429-, también denominada con justicia como ley de creación del Consejo de Ingenieros de la Provincia de Santa Fe.
La Ley 2.429 tiene el mérito de haber sido la primera en el país que reglamentó las profesiones de la Ingeniería, de la cual derivan todas las legislaciones nacional y de las diferentes provincias que regulan hoy la profesión.

Incumbencias Profesionales del Título de Ingeniero Químico de la UNL

A continuación compartimos una propuesta realizada por el Ing. Qco. Jorge A. Hammerly en 2009 para incluir una descripción comprensiva de las incumbencias profesionales del Título de Ingeniero Químico otorgado por la Universidad Nacional del Litoral en Santa Fe, Argentina, ya que estas incumbencias del Plan 1999 están redactadas en forma genérica. Este trabajo tuvo como base los antecedentes obrantes en la Asociación de Ingenieros Químicos de Santa Fe y en el Colegio de Ingenieros Especialistas de la Provincia de Santa Fe. El objetivo es facilitar la interpretación jurídica de las incumbencias, que realizan habitualmente los Comitentes Oficiales y/o Privados al momento de evaluar la contratación de los servicios profesionales de un Ingeniero Químico, y en la regulación de la matrícula que deben realizar los Colegios Profesionales, beneficiando de este modo la inserción laboral de los futuros egresados y de los interesados en ingresar como Alumnos a la carrera de Ingeniería Química, al poder conocer en forma descriptiva las actividades que podrán desarrollar una vez obtenida la titulación de grado.


DESCRIPCIÓN NO EXCLUENTE de las INCUMBENCIAS del TÍTULO de INGENIERO QUÍMICO PLAN 1999 de la UNL:

Las incumbencias están enmarcadas en la Resolución 1560/80 del Ministerio de Cultura y Educación de la República Argentina y en el Plan de Estudios 1999 de la carrera de Ingeniería Química vigente en la Universidad Nacional del Litoral.


A) Estudio, factibilidad, proyecto, dirección, construcción, instalación, inspección, operación y mantenimiento (Excepto obras civiles e industriales)

1.- Industrias que involucren procesos químicos, fisicoquímicos y biotecnológicos y sus instalaciones complementarias:
  • Industria química en general
  • Industria de la celulosa, papel y afines
  • Industrias de los aceites y grasas comestibles e industriales
  • Industria frigorífica, de los subproductos agrícolas y ganaderos
  • Industria del cuero
  • Industria de los alimentos en general
  • Industria de la fermentación: cerveza, vinos, alcoholes y productos varios
  • Industria azucarera
  • Industria del acero
  • Industria electroquímica y electrometalúrgica
  • Industria de los productos famacéuticos y fotográficos
  • Industria de los plásticos y su manufactura
  • Industrias extractivas y elaborativas en general
  • Industria de los solventes, resinas, barnices, lacas y pinturas; caucho y sus manufacturas
  • Industrias de las materias colorantes, tintas y afines
  • Industria de los abonos y fertilizantes
  • Industria del vidrio, cales, cemento, cerámica, productos refractarios y afines
  • Industrias del petróleo y sus derivados; de la destilación de hulla y esquistos
  • Industria de los explosivos y afines

Ingeniero Químico de 88 años creó un sistema para evacuar edificios en una emergencia

Fuente: ellitoral.com

Un Ingeniero Químico de 88 años creó una banda de metal que cumple la función de una escalera móvil, y que permite evacuar en forma segura y ágil un edificio. Además, no necesita energía eléctrica. La innovación logró su patente el año pasado y fue premiada en la Feria de las Colonias (FeCol), en Esperanza, provincia de Santa Fe, Argentina.

Foto: ellitoral.com
Hace diez años el Ing. Armando Descalzi se encontró con una noticia que le impactó: en el incendio de un edificio, alguien se arrojó desde uno de los pisos altos por no contar con una vía de escape. Y esto -que calificó como “una injusticia”- lo llevó a pensar un sistema que posibilite una alternativa más eficiente y sencilla que las existentes. Y lo logró: desarrolló una innovadora escalera móvil para emergencias que tras un lustro de espera consiguió su patente. “En 2006 envié la solicitud y el trámite salió el año pasado, pero recién me lo comunicaron este año”, comentó.

Básicamente se trata de un sistema mecánico autónomo de transporte vertical, que prescinde del uso de energía eléctrica, como ocurre con varios de los sistemas actuales y para funcionar requiere sólo el peso de los evacuados. Puede comenzar a usarse en poco tiempo y posibilita el ascenso de personal de emergencia en simultáneo con la evacuación. Además, a diferencia de otros mecanismos de evacuación, es continuo lo que evita pausas que provocan retrasos innecesarios.

Su funcionamiento no es complicado. El sistema consiste en una banda sin fin de hierro, acero u otro material con resistencia mecánica y térmica colgada de un cilindro superior que funciona como polea. Este cilindro se ubica en lo alto del edificio y en el está enrollada la banda, cuando el sistema no está en uso.

Inventa un ingenioso sistema para resolver necesidades físicas

A continuación reproducimos una entrevista publicada por el Diario Clarin a un ingeniero químico recibido en Santa Fe, Argentina:

“Si yo pienso en la gente, en el pobre, no me voy a equivocar”
Por Luis Sartori
Hiperactivo. Fundó diez empresas, trabajó en gobiernos peronistas y radicales. Y a los 80 largos inventó un ingenioso sistema para resolver necesidades físicas de los discapacitados.
Rafael Kohanoff en su oficina del INTI. El ingeniero químico lidera un equipo de 15 especialistas. (María Eugenia Cerutti)
A sus 87, Rafael Kohanoff (Tuta para los amigos) mantiene la hiperactividad de toda su vida. Una vida que resume así: “Todo lo que quise hacer, lo hice”. Nació en Colonia Dora, Santiago del Estero, séptimo hijo de ucranianos; viajó y disertó por todo el mundo. Estuvo 6 años de novio y 64 casado “con la misma mina, ¿qué te parece?”. A los 22 tuvo su primer hijo, a los 23 se recibió de ingeniero químico en Santa Fe. Fundó 10 empresas (¿se acuerdan de las zapatillas Skippy y los cierres Lynsa?). Se sumó a dos gobiernos peronistas (Cámpora-Perón) y firmó el mítico Pacto Social de José Gelbard, apoyó desde la CGI al de Alfonsín, y ocupó dos cargos con De la Rúa en la Ciudad. Dirige en el INTI el Centro de Asistencia Tecnológica para la Discapacidad. Diputados lo designó “Mayor Notable”; Italia lo nombró “Commendatore”; y, de haber nacido en Japón, sería un “Tesoro Viviente”. Abruma su sencillez. Impacta su energía.

¿Me convidaría la fórmula para tanta vitalidad?
Yo no sé. Muchas veces la gente me pide dos cosas: en el INTI, el know how para estar como estoy, y afuera, la metodología de trabajo por la cual logro resultados.

¿Ganó mucha plata?
La verdad que fue mucha plata. Y no tengo idea cómo carajo me quedé sin plata. Porque no la jugué, no hice inversiones raras. Pero se me gastó. Ahhh, ahora me acuerdo: una de las cosas que hice mal fue que cuando me metí en política fuertemente (con De la Rúa), el manejo de la empresa se lo dejé al Banco Velox. Le firmé inclusive la autorización para vender mi empresa de vinilos. Y me la vendió en 25 mil dólares (tose). Después vino la hecatombe del banco. Y no pude recuperar nada.

¿Le quedó para vivir?
Vivo del sueldo que tengo como contratado del INTI, y de una jubilación chica, porque tampoco pedí la jubilación de privilegio. Me parecía que no era correcto. No estoy contento, pero no siento que me ha quitado la alegría de vivir.

¿Cómo surgió lo del INTI?
Fue hace siete años. Me pareció que la gente con discapacidad era la más excluida. Y que valía la pena que pusiera mi experiencia de emprendedor privado y público al servicio del sector más necesitado y desamparado. Por eso propuse crear el Centro. Tenemos 4 millones de personas en el país con discapacidad. Cerca de la mitad son discapacitados motrices. Que necesitan un bastón, un bastón para ciegos, una muleta, una silla de ruedas, 20 cosas diferentes. Están en todo el país. No las tienen.

¿Ustedes qué hacen ahí?
Los manuales y los planos libres para que esto, pieza por pieza, pueda ser fabricado –no por las pymes porque no les resulta negocio, ni por el Estado que no se va a poner a ser fabricante– sino a través de las escuelas técnicas. Hoy tengo 100 escuelas que están haciendo esto en diferentes lugares del país.

¿Para quiénes empezaron a fabricar los alumnos técnicos?
Para los chicos de las escuelas especiales. Lo llamé “hermanar” escuela especial con escuela técnica. A través de Educación, pedimos que los directores de escuelas especiales nos dijeran qué necesitan sus alumnos: 400 escuelas llenaron la planilla, como diez mil pedidos. Y ahora tenemos demanda.

¿Cómo reaccionan los alumnos?
Con la gran alegría de encontrar un sentido a lo que estudian, a su vida. ¡Tenés que ver las lágrimas de los chicos cuando terminan entregando una silla postural a una mamá que tenía a su chiquito en el suelo!

¿Los aparatos cuestan caro? ¿Quién los paga?
Acá aplicamos la teoría de la tecnología simplificada: cómo hago algo que tenga la funcionalidad correspondiente, la duración necesaria y que sea accesible. Y después, por ejemplo, voy a Tartagal, convocamos, vienen las escuelas, el intendente, el diputado, cuento qué es este Programa productivo, tecnológico y social y le digo al intendente, escuchame, esto son 6, 7 mil mangos ¿digo que la sociedad tiene que juntarlos o digo que los ponés vos? Me voy a Charata y lo mismo... y se va armando una cosa local. El intendente o el Rotary o alguien terminan poniendo el dinero.

¿Qué es el aro magnético?
Un dispositivo para que las personas con audífono puedan escuchar en un teatro, un cine, un banco, la escuela. Pero nadie los vende. Entonces armé los planos y los manuales. Pero los audífonos son carísimos. Entonces adaptamos un receptor común con una plaqueta de calculadorita para que funcione a energía solar. ¿Sabés cuánto sale todo? 100 pesos de costo el receptor y 200 el aro. Esto tiene la ventaja del nombre atractivo, se aprende a fabricarlo en un día y a instalarlo al otro día, y es barato. Y se convirtió en un reguero de pólvora.

¿Cómo lo difunden?
Organicé cursos de capacitación dentro del sistema educativo, se llaman Formación de Formadores : profesor de electrónica o electromecanica, con un alumno; se juntan 20 profesores y 20 alumnos. Cada dupla arma un aro magnético con mis capacitadores. Compromiso: tener material para que cuando vuelvan a la escuela enseñen a los profesores y alumnos lo que aprendieron. Ya se hizo por lo menos en 20 lugares. El último fue en San Pablo. Los brasileños me decían: “Cómo no nos dimos cuenta antes”. Es porque nos hemos enredado en el mercado, estamos detrás de la ganancia y de los precios y los aparatos, y no de la gente. Si yo pienso en la gente, pienso en un pobre, no me voy a equivocar. Pero si pienso en el audífono que vale 2 mil pesos, y mañana 7 mil, estoy apelando a las soluciones viejas. Se necesita un cambio de mirada. Y el Estado tiene un rol fundamental que cumplir acá. Desde la función pública tengo la obligación de resolver los problemas que no resuelven los demás.

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